Los amigos, tu otra familia

Llegar a este país tiene, para los que se quedan en nuestros países, el imaginario de la gran vida rodeada de riqueza, oportunidades, y éxito, sin embargo, la realidad es que la vida del inmigrante no es fácil y por el contrario, los retos a enfrentar una cultura distinta, una moneda distinta, un idioma distinto, hacen que sea agotador y que en muchas oportunidades se convierta en un callejón sin salida de mucho trabajo y pocos resultados.

En este blog les contaremos el papel tan importante que juegan los amigos y las redes que creamos para que nos sostengan y hagan que este proceso sea más llevadero.

Algunos al llegar aquí ya cuentan con familiares en quienes apoyarse, sin embargo, no todas las personas tienen la oportunidad de sentirse integrados o identificados con sus familiares y mucho menos de encontrar un refugio y apoyo en ellos. Muchas veces son los mismos familiares quienes se encargan de hacer la transición más difícil, de abusar de la falta de conocimiento y de crear malos momentos por medio de malos tratos.

Se dice que es imposible elegir a la familia, sin embargo, yo creo que se deben poner límites, e incluso, como diría una de mis clientas, “divorciarse” de la familia.

Así mismo creo que podemos crear nuevos lazos y una nueva familia con aquellos que la vida pone en nuestro camino y muestran más interés y apoyo hacia nosotros que nuestros propios parientes.

A los amigos sí los podemos elegir. Esto lo debemos tener claro porque también he tenido que acompañar a clientes que terminan viviendo relaciones tóxicas con sus amigos y aferrados a ellos aún más que si fueran miembros de la misma familia.

Si aprendemos a hacer buenos amigos podemos convertirlos en la familia que elegimos. Pero, OJO, tenemos que ser certeros en escogerlos. Tenemos la tendencia a mantener lo que nos maltrata porque para nuestro cerebro lo conocido da seguridad y es un principio de supervivencia, así que, si vienes de una relación de familia tóxica, tienes que desintoxicarte, hacer evidentes las características de la persona maltratadora para no repetir con tus amigos el mismo prototipo. El poder de la amistad se fortalece con la edad, incluso puede ser más importante que las relaciones familiares. Así lo muestra una investigación realizada por William Chopik, profesor de la Universidad Estatal de Michigan.

En un par de estudios que involucraron a casi 280 mil personas, el académico descubrió que las amistades se vuelven cada vez más importantes para la felicidad y la salud a lo largo de la vida. No solo eso sino que, en los adultos mayores, las amistad actúa más fuertemente para mantener una buena salud y felicidad, incluso más que las relaciones con los miembros de la familia.

“Las amistades se vuelven aún más importantes a medida que envejecemos”, dijo Chopik, profesor asistente de psicología. “mantener a los amigos realmente buenos puede marcar una gran diferencia para nuestra salud y bienestar. Por lo tanto, es inteligente invertir en las amistades que te hacen feliz”

Así que revisa tu lista de amigos y asegúrate de reconectar con aquellos que te hacen bien y dejar ir a todos los demás, aunque tu lista se ponga bien corta. Lo importante no es la cantidad sino la calidad y el aporte que ellos hacen a tu vida.

Los amigos son:

1. La familia que escogemos, un amigo no puede darnos la solución a todos nuestros problemas, ni resolver cada duda o temor, pero siempre estará ahí apoyándonos y compartiendo cada sentimiento y emoción.

2. Aquellos que conocen todos tus defectos y a pesar de ellos te quieren, estos son los amigos del alma, aquellos que podemos llamar compañeros de vida. Los amigos no pueden quitarte las piedras del camino para que no caigas, pero te tienden la mano para que la sujetes.

3. El tesoro que la vida te permite, elegir familia es el ingrediente más importante en la receta de la vida. Son aquellos que nos ofrecen un espacio para crecer y no nos ponen límites en nuestra vida. Pero también son los que nos hablan amorosa y claramente cuando estamos a punto de cometer un error y que aún si lo cometemos nos van a recibir con los brazos abiertos.

Desde mi propia experiencia debo decir que apenas estoy aprendiendo que el valor de la amistad verdadera es como un lazo tan resistente que te puede salvar cuando te estás ahogando. Lo acabo de vivir cuando, en medio de una gran tempestad debido a una situación familiar y de cambio de casa por la que estaba atravesando y cuando más sola me sentía, los amigos que realmente estaban en mi vida salieron de la nada, literalmente como una tropa de hormigas para apoyarme, trabajar duro hombro a hombro conmigo y demostrarme que estaba muy bien acompañada, que la red era fuerte y estaba ahí para mí. Mi corazón quería salirse de mi pecho de agradecimiento. La verdad, dolía sentirse tan amada y valorada. ¿Pueden creer?

También aprendí con dolor que a muchos otros era tiempo de dejarlos ir.

Y a ti ¿cómo te ha ido con tus amigos?

Amigos: Son ángeles que te dan alas cuando las tuyas no se acuerdan de cómo volar.

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