Maneras en las que cedemos nuestro poder personal

El poder es la capacidad que tenemos los seres humanos de generar acción en nosotros mismos, en otros seres y en nuestro entorno. Todos tenemos el mismo poder, este no depende de nuestra posición social, económica, de género o racial. El problema es que no sabemos esto y nos creemos la historia de que otros tienen el poder y nosotros tenemos que aceptar esto.

Nos han enseñado que el poder es algo que funciona fuera de nosotros y depende de un recurso exterior. Si paramos un momento a revisar la historia de la humanidad, el ejercicio del poder siempre ha sido basado en algo que previamente debemos tener y que, sobre todo, tiene que ser reconocido por los demás como símbolo de ese poder, como el dinero, el apellido, la educación, entre otros. Entonces el poder se convierte en algo psicológico, intangible y hasta “misterioso”.

Aceptar esto como una realidad es el primer paso para ceder el poder. Muchas, al mirarnos en el espejo, nos sorprendemos preguntándonos porqué nuestra vida parece ahogarse siempre en el mismo vaso de agua. Tratamos de poner nuestra mejor cara, pero sabemos que en el fondo olemos a fraude, a pérdida. Es decir, terminamos siendo una versión irreconocible de nosotros mismos.

Estamos tan acostumbrados a la máscara que nos pusimos o que nos dejamos poner que no sabemos ya quiénes éramos. Nos olvidamos que en el fondo somos iguales, realmente iguales. Nos convertimos por completo en el personaje que los otros deciden que somos y al permitirlo cedimos nuestro poder personal por completo.

¿Qué tal si aprendemos a relacionarnos con los demás desde nuestra esencia? Sin manipular ni pisotear para conseguir algo de esta, nuestras relaciones serían mucho más sanas y como resultado esto tendría un gran impacto en el mundo. ¿Qué tal si nos damos nuestro lugar y le exigimos a los otros que nos traten como nos merecemos?

Cuando hablamos de ceder nuestro poder personal, hay muchos escenarios en los que se evidencia esta situación y una de ellas es con nuestra pareja. ¿Cuántas veces hemos cedido todo nuestro poder personal a nuestra pareja o a alguien que parecía que nos haría felices? Muchas veces por miedo al abandono terminamos perdiendo completamente nuestra libertad personal y nuestra propia personalidad. Incluso terminamos alejándonos de nuestra familia por darle gusto al otro, o dejando nuestra carrera, nuestro cuerpo, nuestros sueños y hasta la manera como nos gusta vestirnos para darle gusto al otro. Estas son algunas maneras como cedemos nuestro poder personal, entonces continuamente dependeremos de los demás.

Te mostramos a continuación 7 maneras de como cedemos nuestro poder para que te revises y te des cuenta de que tal vez lo estas haciendo, pero no lo reconoces como tal:

1. Le das tiempo a tonterías y descuidas tus prioridades

2. Haces todo lo que tu pareja te pide para que no se moleste

3. Esperamos la “mano del cielo” o que otro venga a salvarnos o a decirnos qué hacer

4. Guardamos silencio por no “alterar a los demás”

5. Cedemos ante el temor a la crítica

6. Pasamos todo por el filtro del dinero

7. Nos rendimos ante él “no se puede” o culpamos

La buena noticia es que podemos recobrar nuestro poder y aquí les compartimos 4 maneras para recuperar nuestro poder personal:

1. Conectar con nosotros mismos, con nuestro poder interior, a través del silencio, de la auto observación, etc. Quizás una buena forma de hacerlo sea a través de la meditación. Aprender sobre nuestros valores, nuestras habilidades, nuestras fortalezas (hacer una lista y compartirla con alguien que nos aprecie puede ayudar en este proceso).

2. Ser consciente de lo que decimos y nos decimos, sin entregar nuestro poder emocional a los demás. Nuestras palabras son clave, por ejemplo, cuando tendemos a excusarnos por todo, si eso te para empieza a controlar tus palabras y evita excusarte.

3. Vivir la vida un poco más despacio… dejar los ritmos vertiginosos o al menos bajarlos un poco.

4. Hablar con claridad sobre lo que queremos y en lo que nos comprometemos.

5. Tomar conciencia de cuáles son nuestras creencias inconscientes que rigen nuestra vida y nuestro poder personal. Corregir aquellas que vamos notando que usamos para ceder nuestro poder.

Cuida y protege tu poder personal, es tu mayor tesoro. Si después de leer este blog necesitas ayuda no dudes en contactarme ingresando a mi página web https://www.rociolifecoach.com/ o por medio de un mensaje vía correo electrónico a rocio@rociolifecoach.com

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